Mientras el gobierno federal se demora en establecer un estándar de calor para las y los trabajadores de todo el país, las y los activistas exigen acción a nivel estatal y están logrando resultados. Las y los trabajadores, sindicatos y activistas se están uniendo para llevar sus voces directamente a los responsables políticos con un mensaje claro: exigir protecciones en el lugar de trabajo contra el calor extremo y salvar vidas.
A medida que el verano de 2022 ve picos históricos y olas de calor extremo, está claro que el cambio climático ha alterado nuestro mundo, poniendo vidas en peligro. Nadie sabe esto más íntimamente que las y los trabajadores al aire libre, quienes enfrentan condiciones implacables: sol, calor, sequía, humedad, vientos, entre otros factores más. Cada año, docenas de personas mueren por la exposición a altas temperaturas. Cada muerte es una tragedia, y a la vez, cada una de estas muertes es prevenible.
Las soluciones son muy simples: agua, sombra, descansos y aclimatación. Pese a esto, los empleadores a menudo se niegan a hacer adaptaciones a las condiciones laborales.
Si bien la administración del presidente Biden pidió a la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA por sus siglas en inglés), a la fecha, aún no tenemos un estándar federal vigente. Mas aún, es probable que tome años desarrollar uno.
Entonces, ¿cómo logran las y los trabajadores protecciones en un clima que ya es peligroso y se vuelve más letal cada año?
Las personas recurren a casas del estado. A la fecha, tres estados han aprobado leyes que exigen protecciones apropiadas para los trabajadores al aire libre: California, Oregon y Washington. Minnesota tiene reglas que se aplican solo a los trabajadores de interior mientras que Colorado tiene reglas que se aplican solo a los trabajadores agrícolas.
Hay que ser claros: estas legislaturas no redactaron y aprobaron estas leyes por su cuenta. De hecho, cada política se convirtió en ley porque las y los trabajadores y defensores pasaron años empujando esa roca cuesta arriba.
Para obtener más información sobre las personas que se dedicaron a las nuevas reglas en California, hablamos con los trabajadores agrícolas y el personal de United Farm Workers (UFW) sobre su trabajo para exigir protecciones para las y los trabajadores al aire libre. Una lucha que no ha terminado, puesto que continúan en la lucha exigiendo derechos y mejoras para millones de trabajadores agrícolas en el estado.
Uniéndonos para alzar la voz de las y los trabajadores y familias: "Luchar junto para no tener miedo"
En 2005, una ola de calor abrasadora de tres semanas cobró la vida de al menos cuatro trabajadores agrícolas en el centro de California. Uno de ellos fue Constantino Cruz, quien perdió el conocimiento mientras clasificaba los escombros y desechos, trabajando en un campo de tomates de 6 a.m. a 3 p.m. a 105F grados (40.5 C).
Constantino fue trasladado a un hospital en Bakersfield, pero nunca se recuperó de un daño cerebral, y finalmente fue desconectado del soporte vital. Su tío, Eucario Cruz, recuerda que "había mucho calor ese día en los campos. Estuvo trabajando durante nueve horas, sin suficiente agua, y estaba trabajando cerca de una máquina que bombeaba mucho más calor".
La familia de Cruz llevó su dolor e indignación a la UFW, con la esperanza de llevar su historia sobre esta muerte innecesaria directamente a los legisladores. "Es muy importante tener estas protecciones, para que no tengamos más tragedias", dice Eucario. "Es tan simple: sombra, agua, descansos". Señala que es especialmente problemático para las y los trabajadores a los que se les paga por producto, en lugar de por hora, ya que sienten la necesidad de seguir trabajando lo más rápido posible, sin importar la temperatura.
El hermano de Constantino, Emilio Cruz Hernández, dice que su familia quería saber: ¿Qué podemos hacer para mejorar las cosas? Se unieron a los esfuerzos para ir a la legislatura del estado en Sacramento. "La gente tiene miedo de hablar, pero trabajamos con la UFW, viajamos a Sacramento y les contamos lo que sucedió".
Erika Oropeza Navarrete, 3ª vicepresidenta de la UFW, estuvo profundamente comprometida con el acercamiento a los legisladores, señalando lo importante que era que los trabajadores hablaran sobre la realidad en los campos.
"Teníamos camiones llenos de trabajadores agrícolas haciendo el viaje a Sacramento, hicimos más de 30 acciones. Cuando las y los trabajadores contaron sus historias, los legisladores nos escucharon. Si bien hubo diferentes respuestas, a menudo hubo lágrimas... Es muy importante para ellos escuchar a los trabajadores directamente, sin esto, no tienen la esencia de lo que está sucediendo, no sienten la pérdida y el dolor".
Después de meses de este esfuerzo, California aprobó la innovadora ley de Prevención de Enfermedades por Calor en 2005 (actualizada más tarde en 2015, consulte el cuadro abajo para obtener más detalles). Navarrete dice que la ley definitivamente ha marcado la diferencia: las y los trabajadores hacen sentir su voz, los empleadores conocen sus exigencias.
"Las y los trabajadores saben que necesitan agua, sombra, descanso, reconocen los signos de agotamiento por calor, y es más probable que denuncien violaciones (a OSHA)".
La UFW continúa presionando por los derechos y condiciones de las y los trabajadores agrícolas. En agosto, trabajadores agrícolas de todo el estado marcharon durante días para llegar a Sacramento para abogar por el derecho al voto.
La agenda de defensa del sindicato incluye protecciones en torno al acoso sexual, los pesticidas (que son peligrosos para las y los trabajadores y pueden causar deformidades en los recién nacidos), la calidad del agua a partir de pesticidas y el fortalecimiento de los derechos de organización. Navarrete dice que la ley que exige horas extras para las y los trabajadores agrícolas (aprobada en 2016) fue "una gran victoria para las y los trabajadores agrícolas, por primera vez en la historia".
Emilio coincide en que "las cosas han cambiado. Antes, no había sombra, ni agua, ni baño. Si querías lavarte, el jefe te molestaría. Ahora es mejor, pueden molestarte, pero no es lo mismo. Cuando la gente se une, podemos luchar".
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TAKE ACTION:
A escala estatal: Comuníquese con los legisladores para instarlos a aprobar e implementar estándares de calor.
A nivel federal: Dígales a sus miembros del Congreso que apoyen la Ley de Prevención de Enfermedades por Calor y Fatalidades de Asunción Valdivia de 2022(H.R. 2193).